Renta por alquiler de antenas 5G en España
El 5G ocupa hoy el interés de medios y de muchas personas. Aquí explicamos qué es y qué posibilidades ofrece a los propietarios que tienen alquilado un espacio con antenas de telefonía móvil.
¿Qué es el 5G?
El 5G es la quinta generación de estándares internacionales que dictan el funcionamiento de las redes de telefonía móvil.
Estas normas, IMT-2020, las recoge la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, por sus siglas en inglés). Cubren desde qué frecuencias de ondas radioeléctricas se pueden utilizar hasta el funcionamiento al detalle del propio smartphone en esa tecnología, igual que ocurrió con las generaciones anteriores.
El 5G en las ciudades
El estándar que se está desarrollando y desplegando progresivamente en las ciudades se llama 5G NR, de New Radio.
Cómo funciona el 5G
Esta nueva generación, al igual que las anteriores, emite radiaciones electromagnéticas en forma de radiofrecuencia no ionizante, que están reguladas y son de muy baja potencia. Otras radiaciones no ionizantes con las que convivimos a diario son la ultravioleta, la radiación visible (los colores) y algunos tipos de láseres.
Con el 5G aparecen en las redes de telefonía móvil nuevas bandas, que son intervalos de frecuencias específicos, además de las bandas ya existentes, donde esta generación también funciona.
Dicho de forma sencilla: de todo el espectro de frecuencias radioeléctricas, el 5G se queda con una porción que va de los 410 MHz a los 7.125 MHz y otra que va de los 24,25 GHz a los 52,6 GHz. Se llaman rango de frecuencias 1 y rango de frecuencias 2.
Son los operadores y las regulaciones internacionales, o las de cada país, quienes terminan de fraccionar y repartir esas dos porciones. Por ejemplo, en España, en 2020 la televisión digital terrestre (TDT) dejó libre, de forma progresiva y por zonas, la banda de los 700 MHz para que el 5G pudiera operar. Es lo que se llamó el segundo dividendo digital.
El 5G comercial que usamos con los terminales compatibles trabaja en el rango de frecuencias 1.
Ventajas del 5G
La ventaja frente a otras tecnologías está sobre todo en las frecuencias más altas. Ahí la onda es mucho más corta (son ondas milimétricas) y se alcanzan mejores velocidades, más capacidad, más dispositivos conectados a la red y más alcance.
Otra ventaja, a nivel constructivo, es que las antenas que operan en esas frecuencias altas pueden ser más pequeñas. El inconveniente es que tienen que convivir con los estándares 3G y 4G, así que de momento seguiremos viendo los mismos tipos de instalaciones en torres, azoteas y cubiertas.
En términos energéticos, el 5G tiene que operar igual que el 4G, según dicta la normativa IMT-2020, por lo que no cabe esperar novedades en este campo. Cada operador decide con qué potencia emite y en qué entornos o situaciones. Incluso recorta niveles para evitar congestiones de red, aunque también tiene otras medidas, como variar a distancia la inclinación eléctrica de las propias antenas.
Aunque la potencia deba ser la misma que en la generación anterior, al ser una tecnología nueva implica equipos nuevos, por lo que el consumo energético será mayor.
Instalación de antenas 5G
En una situación ideal, la densidad de antenas debería ser mayor para cubrir cada zona (viviendas, oficinas, aparcamientos, empresas, industria) y, a la vez, reducir las potencias de emisión.
En la realidad este escenario es bastante utópico. Los operadores no lo tienen sencillo para establecerse en la ubicación que desean, ya sea por miedos infundados, por rentas bajas o por cuestiones estéticas.
Hoy el 5G se está desplegando en emplazamientos existentes, así que la densidad de antenas no aumentará de momento. Lo hará cuando haya muchos más dispositivos conectados, que es uno de los propósitos de esta generación y del concepto IoT (Internet of Things, el internet de las cosas). Cuando el IoT alcance su máximo desarrollo, la red se habrá densificado.
Para usted, como propietario, esto significa algo concreto: el 5G llega a su azotea o a su terreno en forma de equipos nuevos sobre la instalación que ya existe.
El futuro del 5G
A nivel comercial, las previsiones son que permitirá el desarrollo de nuevas tecnologías que cambiarán nuestro día a día en todos los ámbitos. Donde se espera un crecimiento exponencial es en el ámbito empresarial e industrial, con el IoT y el concepto de todo conectado a todo.
Desde la Administración, las operadoras y el sector tecnológico se habla de la necesidad de colaboración y coordinación entre los agentes implicados para un despliegue de red racional y eficiente. Es verdad y es deseable.
Pero no se tiene en cuenta que esa red se construye sobre una infraestructura física, las antenas de telefonía móvil, y que estas se tienen que instalar en edificios, parcelas, fábricas…
Negociar la renta por alquiler de antenas 5G en España
En todas las negociaciones y reuniones al más alto nivel que ha habido, y sigue habiendo, entre el sector de la telefonía móvil, ingenierías, consultoras y lobbies, no se tiene en cuenta a los propietarios de los espacios donde están, o donde se tendrán que instalar, las antenas.
En nuestra opinión, los propietarios que alquilan sus espacios para antenas de telefonía móvil no deben quedarse al margen. La implantación del 5G en su emplazamiento supone más tecnología y más valor para el operador, y eso se puede trasladar a la renta que usted cobra. En Civic ayudamos a hacerlo.
Dudas habituales
¿Pueden instalar equipos 5G en mi azotea sin avisarme?
Depende de lo que diga su contrato. Si el contrato no fija qué tecnologías y elementos se pueden instalar, el operador puede interpretar que tiene margen para añadir equipos. Por eso conviene que el contrato recoja la instalación, las tecnologías y el espacio que se ocupa.
¿El 5G aumenta la renta de la antena?
No de forma automática. El 5G supone equipos nuevos y una tecnología más en el emplazamiento, lo que aumenta su valor para el operador. Que ese valor llegue a la renta depende de cómo se negocie y de lo que permita el contrato.
¿Las antenas 5G emiten con más potencia que las 4G?
No. Según la normativa IMT-2020, el 5G tiene que operar en términos energéticos igual que el 4G. Lo que sí aumenta es el consumo energético, porque se instalan equipos nuevos.
¿Hará falta instalar más antenas para el 5G?
De momento el 5G se despliega en emplazamientos existentes. La densidad de antenas aumentará cuando haya muchos más dispositivos conectados, con el desarrollo del internet de las cosas.